sábado, 25 de marzo de 2017

En busqueda de mi motorista perdido... segunda parte...

Dicen que todos los días hay que hacer algo que te miedo.

Ayer fue un dia muy interesante. Parafraseando a un cantautor nacional, me subí a la moto con mas miedo que ganas y me convencí de que cualquier obstáculo en esta vida se pasa con equilibrio, cerebro y paciencia.

Salí de Nebaj hacia Chajul a enfrentarme con todos los miedos, propios y ajenos, con el único fin de ir a ver el río en Yula San Juan en el corazón del Ixcán a sabiendas que cualquier cosa podría pasarme. Como era de esperarse, la carretera se convirtió en algo más angosto aun asfaltado, luego pasó a un camino vecinal de terracería muy bien mantenido, por una empresa hidroeléctrica en el área, el que se convirtió en un camino sin mantenimiento de ninguna clase.

Cuando salí de Ilom no habían pasado 50 mts y el camino se convirtió en  una vereda donde apenas pasa un pickup; un pedrero de pesadilla gótica (dijera un buen amigo) condimentado con ganchos encontrados muy cerrados y una pendiente positiva de mas del 30%. ¡HORRIBLE!.

En ese momento busque un lugar donde dar la vuelta y me pregunte que chingaos hacia ahi. No había dónde dar vuelta. Agarrando aire, seguí.

Una hora más tarde estaba en una tiendecita donde habían tres personas mas a las que les tomó unos diez minutos dirigirme la palabra preguntándome de donde venía y para dónde me dirigía. Cuando les explique, los tres me miraron con cara de que yo estaba loco. ¿y si te caes con esa gran bestia? Me pregunto uno de ellos. Me explicaron el camino que tenía por frente. No me quedaba de otra.
En ese momento me convencí de que lo peor había pasado y era solo de mantener inercia, ser cauteloso y viajar justo a la velocidad que te funcione.

A la mitad de una subida había un lugar donde podía agarrar un poco de aire y pare con el pretexto de tomar un par de fotos. Estaba hecho una sopa. Todo el equipo mojado de sudor. Pero justo ahí me di cuenta que estaba disfrutando como nunca.

Algunas veces te encuentras en el medio de la nada y algunas veces, en el medio de la nada, te encuentras.


Eventualmente llegue a tierra más plana y luego al río que tanto quería ver. Aun estan ahi los puentes colgantes... pero ya no se pueden usar. Están en ruinas. El primer río hay que atravesarlo en un vado y el segundo luce un nuevo puente de concreto.


Después de un descanso y un almuercito de campeones (un gatorade, una barra de granola, una bolsita de manías y un dulce de menta) continúe mi camino a algo que recordaba más fácil.

Lo que otrora fue una placentera subida sin mayores complicaciones ahora es un verdadero reto. Creo que si los caminos que llevan de un infierno a otro en el cuadro de Dante hubiera sido empedrados se inspirarían en esta subida. Más ganchos angostos con piedra suelta sin una línea de tracción visible. Un verdadero infierno empedrado condimentado con demonios al volante de pickups llenos de gente que se dejan ir como si uno no existiera.

Anoche entre a Huehuetenango. No pude dormir de lo adolorido, exaltado y feliz que estaba.
Me siento diferente.

Creo que lo encontré.

Mi motorista perdido.

viernes, 24 de marzo de 2017

En busqueda de mi motorista perdido...

Francamente no sé cómo lo perdí  porque cada vez que me subo a una moto me encanta. Lo que sí es cierto es que hace mucho tiempo que no me dan ganas de madrugar un finde para ir a descubrir algún caminito que me rete.

Sufriendo esto, he estado pensando que hacer para volverme a entusiasmar con la experiencia del motociclismo y decidí hacer un viaje solo, sin mucho rumbo sino más bien llegar a donde las fuerzas me den, reconociendo los lugares que más me han gustado de mi guate.

Así que aquí me tienen, en Santa Maria Nebaj, Quiche; recordando viajes y buenos amigos. Viajes que de alguna forma se convirtieron en anécdotas legendarias contadas mil y una vez.

Hay huellas de ese mi motorista empedernido debajo de todo el equipo de seguridad... que por cierto, antes no usaba.

Hoy se me asomó tres veces: una cuando frené algo pasadito y oí los tacos de los caites nuevos de mi fiel compañera crujir en el asfalto  haciendo happy tailing.

La otra fue cuando  me aburrí de esquivar piedras y decidí desconectar el control de tracción y navegar de cresta en cresta entre un mar de piedras y polvo calidad talco a una velocidad que me hizo sonreír.

La última vez que lo sentí fue cuando saliendo de noseque Jocopilas se me acabó el asfalto, si es que se le puede llamar así, a 90 Km/h caímos en ripio de unos 15cm. de ondo y suelto... el combi de instrumentos de mi blanquita parecía árbol de navidad, con todas las luces encendidas... la que más fuerte brillaba era la de inminente trancazo!

Que rico llegar a un pintoresco pueblecito donde la gente saluda en la calle, donde a las 6pm todos están en el parque en la esquina del peladero viendo pasar gente, donde la comida es simple, deliciosa y a precio justo.

Mañana será otro día. ¡Espero volver a ver a mi motorista perdido!

sábado, 7 de noviembre de 2015

El arte de ir despacio en moto...

Por cuestiones de trabajo tuve que viajar en un país donde los límites de velocidad son aburridamente seguros. 

Después de un picnic restaurador de almas, apague la cámara, seleccione la lista de canciones lentas, encendí el intercomunicador y empecé la lenta travesía.


¡Almuerzo de campeones!
Como dijera mi buen amigo José Andrés, " a vos lo que te sobra es paciencia..."; Pensando en ese su dicho, me subí a la moto y me puse en camino, listo para recorrer los 200+kms más lentos que puedo recordar.

Una canción me llevó a la otra y así recorrí un par de horas hasta que tuve que parar por más agua... con esos límites de velocidad mi consumo de agua se incrementó a más o menos 2 litros por hora... casi lo mismo que un buen colacito de doble propósito calibre Ixcán.

Me detengo en esta gasolinera saliendo de un pequeño poblado para abastecerme de gummy bears, agua y gasolina... si, en ese orden de importancia; cuando terminó el rito de la gasolinera, me preparo para continuar. En eso se acerca un tipo en una cruiser y me pregunta hacia dónde me dirigía, curiosamente el llevaba más o menos el mismo rumbo y me ofreció guiarme por una carretera mas para motos que la pretendía tomar.

Acto seguido ahí me tenían detrás de una cruiser enorme, topando los reposa pies de mi R 1200 R en curvas mucho muy cerradas en medio de un bosque que parecía escenario de cuento de hadas a no más del límite de velocidad de 60 kms/hr. 

Gracias Bobby por la Sony ActionCam...
La mejor camara que he usado.
Me dedique a disfrutar con todos los sentidos esa experiencia: ir muy despacio en moto, tan rápido como mis compañeros, costándome mantener el paso que marcaban.

Sankt Gallen, Suiza...
Aprendí que acelerar en una corta recta desde 15 km/h a 70 km/h para luego volver a frenar intempestivamente hasta casi detenerse puede ser tan excitantemente estresante.


en algún lugar cerca de Sankt Gallen...
un puente de madera con algunos años
Los niveles de concentración que se requieren son tantos como en un circuito de carreras a 200 km/hr.

Es alucinante salir de una fuerte frenada para encarar un gancho de más de 180° de giro para enfrentar una subida y luego volver a acelerar a fondo. 

Esas carreteras secundarias de Los Alpes Suizos...
no me pregunten donde es... ¡mejor vamos!


Después de más o menos 70 Kms. a un ritmo agilísimo, pero matemáticamente lento entiendo que este sabor de motorismo es algo apasionante.

Ir “lento” es tan divertido y demandante como cualquier otro sabor de motorismo. 

Frente al Castillo de Lichtenstein...
por poco me paso. ¡ese paisito si que es de un acelerón!
con mi bella compañera R 1200 R LC



viernes, 19 de junio de 2015

Cuando se viaja con buenos amigos…



















Hace unos años tuve el gusto de participar en una secuencia de eventos que nos hizo trasladarnos más o menos 1,000 km. en un día para poder cumplir con el itinerario. Tendría que recorrer esta distancia, los 2 días siguientes asistir a un extenuante curso y después volver a recorrer esa distancia para continuar con el complejo itinerario. Tenía varias opciones para realizar el viaje de ida y vuelta pero por supuesto escogí la más divertida a manera de reto personal.
  

¡Lo tenía que hacer en moto!

Para un viaje de ese calibre hay que convencerse a sí mismo que uno es capaz de lograrlo sin morir en el intento. Fue en ese punto cuando un compañero de viaje me pregunto cuáles eran mis planes para el viaje tan corrido… recuerdo muy bien que empezamos a charlar del tema y se emociono tanto que acordamos me acompañaría en la locura que estaba proponiendo.

Si bien es cierto muchas de las variables del viaje tenían condiciones perfectas, para mi compañero en ese momento era un gran reto; nunca había rodado tantos kilómetros en un día, con la presión de que al día siguiente muy temprano teníamos que estar presentándonos a un evento que habíamos ganado con trabajo la participación. En fin, con un desayuno completo cargamos las motos y enfilamos a las afueras de una gran ciudad y sus complicaciones para tragarnos todos esos kilómetros.


Jorge, mi compañero de viaje, llevaba de pasajero a David que por cuestiones que no vienen al caso tuvo que ir en calidad de mochila con el trabajo oficial de documentar el viaje cómodamente sentado en una magnifica K 1600 GTL siendo testigo y participante.

El Ing. Murphy no falla; a 150kms de nuestro punto de partida, había un embotellamiento de 11kms de largo porque estaban construyendo ampliaciones; nos tomo más de una hora atravesarlo en un clima muy seco y caluroso. Primera parada… mucha agua, baño, mas agua, gummy bears ácidos para mi, galletas para David, un buen estirón de piernas y a seguir.


En la segunda parada teníamos ya el odómetro con 450 kilómetros de recorrido. Llenar el tanque de la moto era necesario, era tiempo de un descanso y un buen almuerzo. Después de un pestañazo para dejar que subiera y bajara la marea alcalina continuamos con el viaje ya en rutas más despejadas de transito con un atardecer magnifico frente a nosotros. Faltaban menos de 100 kilómetros para el destino;  más gasolina, más galletas para David, una visita rápida al baño y a terminar con el viaje. Después de un par de vueltas de más llegamos al hotel sintiéndonos héroes por haber logrado completar la mitad de nuestro viaje de forma segura.


Al día siguiente mucho más temprano que lo que queríamos levantarnos, empezó el famoso cursito que ya describí en este blog,  BMW Motorrad Race academy el cual era nuestro ansiado objetivo principal, pasando a ser parte de algo más grande que en conjunto es uno de los viajes más gratificantes que he realizado.

Después de haber terminado con el compromiso, teníamos un par de días para regresar más tranquilos a devolver las motos para continuar nuestros itinerarios. Otros compañeros que también participaron en el curso, hicieron la ruta hacia el curso de forma diferente dividiéndola en dos días. Dentro de este otro grupo, Juan David un compañero un tanto más locuaz, en lugar de dejar la moto a un lado para ir al curso por otro transporte, se contagio de la aventura y no recordó que el tenía que tomar un avión para encontrarse con la esposa en otro destino… fue donde le conseguimos moto para nuestro gran amigo David, una flamante K 1300 S con la que fue ascendido de mochila a piloto con la consigna de regresar la moto a nuestra ciudad de partida en una pieza.


En el recorrido de vuelta fue más bien un paseo donde tuve la oportunidad de conocer mejor a mis compañeros. Nos detuvimos en un sinfín de gasolineras por más galletas, más Gummy Bears, más hidratación y más combustible también estuvimos en icónicos cafés y pequeños restaurantes así como en las más glamorosas ciudades para hacer y compartir anécdotas.  Pasamos la noche en una pequeña ciudad en el medio de la nada para compartir una botella de vino con los que ahora llamo amigos.  


Casi al final del viaje tuve el gusto presentarles a Markus, un gran motorista y amigo encargado de la sección de viajes de una famosa revista quien nos dio un recorrido personal por las oficinas de la editorial compartiéndonos una historia de vida extremadamente interesante. Es donde te das cuenta que los motoristas son gente simple que viven al máximo cada experiencia, buena o mala.



Por supuesto que los paisajes fueron impresionantes y la experiencia de hacer este tipo de viajes es única, pero compartir kilómetros con motoristas desadaptados hace amigos de por vida.


Jorge, David, Markus y Claudia es un gusto contarles como grandes amigos.

martes, 2 de junio de 2015

Sobreviviendo a un viaje largo en motocicleta…


Durante los últimos años he tenido la oportunidad de realizar viajes largos en motocicleta, muchas veces por trabajo y algunas más por el placer de hacerlo. La mayoría de veces han sido largos por la cantidad de kilómetros recorridos en unos pocos días, haciendo los días interminables de eternos kilómetros. Durante estos extenuantes viajes aprendí muchas verdades que humildemente les quiero compartir; no tienen ningún orden de importancia, todas son igual de importantes.


  • Conocer tus propios limites Sacando de la ecuación los problemas que el clima y los que otros factores te pueden acarrear, si el viaje más largo que has realizado es de 400kms, no planees un viaje con días de 600kms; simplemente no podrás realizarlos. Después de los primeros dos días que tendrás un pico en el número de kilómetros recorridos, el ritmo que lograras en los siguientes solo ira decreciendo hasta llegar a más o menos el 70% del pico inicial. Lo más aconsejable es planear días de hasta el 70% de tu record diario para llegar alerta a tu destino; cada siete días les recomiendo descansar al menos un día entero. Dentro de la ruta de tu viaje planea siempre partes que puedas cortar en la ruta en caso de atrasar el plan del día, así no echaras a perder el viaje entero.

  • Café, Bebidas energizantes y otras drogas 
    Es bien simple, si necesitas bebidas o drogas basadas en cafeína para mantenerte alerta, incluso bebidas colas o café es momento de detenerte por el día y descansar en serio.

  • Olvídate de las altas velocidades La velocidad y los viajes largos no tienen nada en común. Un viajero constante puede muchos kilómetros y aun disfrutar de vistas montañosas y carreteras sinuosas que los empedernidos velocistas que solo quieren lograr el mejor tiempo en un paso montañoso. Aparte del obvio gasto de combustible extra y la fatiga creada por estar peleando con el viento. Encontrá tu paso respetando los límites de velocidad así te cansaras menos y recorrerás más diariamente.

  • Mantenerse hidratado En cualquier clima el choque del viento con la piel descubierta e incluso llevando chaquetas ventiladas te deshidratará; para cuando empieces a sentir sed ya es tarde… estas en proceso de des-hidratación. Si no te hidratas correctamente en un viaje largo puedes sufrir los problemas que la des-hidratación pueden causar: fatiga, calambres, dolores abdominales, mareo, desorientación, falta de equilibrio e incluso desmayos. Por ejemplo, si en un día caluroso viajas con equipo muy ventilado a un promedio de 110Kms/Hr. Puedes llegar a deshidratarte hasta un 10% del volumen de tu cuerpo EN UNA HORA…
    Por lo general yo uso una cantimplora tipo Camel-Back y me he metido en la cabeza que por cada tanque de gas que le pongo a la moto yo tomo 3 litros de agua. El tomar agua te mantendrá atento y despierto. Ayuda a evacuar el ácido Láctico de los músculos que te ayudará a elevar tu umbral de dolor logrando así rutas cada vez más largas y placenteras. Siempre lleva agua extra en la moto, que te servirá para alguna emergencia en el camino.

     
  • Separa las paradas de gas de las paradas de comida Siempre es bueno hacer mini-paradas para estirar las piernas en una pequeña caminata para hacer que se bombee un poco de oxígeno al cerebro. Muchos de los motoristas creen que ganaran tiempo comiendo un hot-dog de gasolinera. Da lo mismo comer ahí que recorrer otros 30-40 kms. Para hacer otra pequeña parada a comer algo.

  • Aprende a detenerte para ir más rápido ¿Suena incoherente verdad? Es simple: si te sientes cansado y estas haciendo muchas paradas para tomar pequeños descansos y tratar de despertarte con café, es mejor y sobre todo más seguro parar y descansar en serio. El riesgo en que te pones al tratar de avanzar cansado es mayor que lo que realmente logras avanzar. Un buen descanso te hará despertar con ganas de subirte a la moto y disfrutar de la ruta que planeaste. Al final la idea es completar el viaje y no morir en el intento.

  • Usar un dispositivo de seguimiento geográfico Mantener a tu familia informada de tu ubicación en la carretera es una fuente invaluable de paz mental para ti y los que se preocupan por ti.
    Existen básicamente dos tipos de tecnologías, vía la red celular usando teléfonos inteligentes y otra mucho más confiable a base de un sistema de satélites. Si quieren usar la solución con la red celular bubbler GPS (
    www.bubblergps.com) para Android y SWConnect (http://rvtechtools.com/swconnect.html) para IOS. Si tu aventura es a lugares más remotos que no puedan tener cobertura celular les recomiendo usar el dispositivo SPOT (www.findmespot.com) que es bastante más confiable y te ofrece servicios de emergencia y hasta incluso servicios de extracción en caso de emergencia. Independiente a la tecnología que escojas es necesario una aplicación para administrar la información de los dispositivos. Muchos usan SpotWalla (http://spotwalla.com).
    Las ventajas de usar un dispositivo de este tipo es que puedes compartir tu experiencia con familia y amigos; documentar tu viaje y gozar de servicios como asistencia en el camino y servicios de emergencia.

  • Lleva en tu viaje un Kit para reparación de pinchazos y conoce su forma de utilización La mayoría de las pinchaduras en neumáticos tubulares se pueden reparar en solo minutos. Pero aún más importante es saberlo utilizar eficazmente. Practica en casa con un neumático viejo para que no tengas que estar averiguando como usarlo cuando estés varado en la carretera. Neumáticos con tubo son más problemáticos, pero una vez aprendes como cambiar un tubo o al menos parcharlo, se puede hacer mucho más rápido que lo que te tardaras encontrando una grúa de plataforma o un pickup. Además, de nada sirve tener un kit para pinchazos si no tienes como inflar de nuevo el neumático. Si en tu kit usas cartuchos de aire comprimido como medio para el inflado del neumático, averigua cuantos se necesitan para inflar el neumático trasero de tu moto a un nivel seguro. También un inflador eléctrico o inflador de mano sirven.

  • Aprende como combatir el aburrimiento Jornadas largas de viaje normalmente significan que tendrás que atravesar áreas que no son consideradas las mejores para manejo.  Para algunos atravesar un desierto es algo interesante, para otros es una rodada mucho muy cálida y aburrida. Para momentos como estos tener un sistema de sonido en tu casco es invaluable. Otros trucos que he encontrado es provisionar tu tankbag con dulces ácidos que puedes comer mientras manejas… ¡nada como un Osito de gelatina HARIBO de jugo de limón o una paleta de chile para despertar los sentidos y mantenerte alerta por 20 kilómetros más! (no es anuncio… los HARIBO con jugo de frutas son mis preferidos.
  • Mantener una actitud mental positiva Si de verdad odias rodar en la lluvia es mejor tomarte un tiempo en un motel a que pase la lluvia y continuar al día siguiente. Lo mismo va para calor excesivo (si es posible, trata de rodar de noche) y para cualquier otra condición que te haga tener una mala actitud mental al grado que ya no sea divertido el viaje. Si te estas concentrando en ser miserable no te estas concentrando en el camino.

  • Vitaminas, aspirina y alimentarse adecuadamente El realizar un viaje puede ser extenuante para la mente y el cuerpo. Siempre que hagas una travesía que consideres larga hay que empacar vitaminas recomendadas por tu doctor para el tipo de viaje que vas a realizar. Las vitaminas necesarias para clima caliente son muy diferentes a las que necesitaras para el frio. Siempre busca compuestos vitamínicos que contengan algún agente anti que prevengan calambres musculares.

    En la comunidad motociclista la aspirina tiene seguidores de culto que juran que puede curar una gran variedad de dolores y ayuda a prevenir espasmos musculares. Es importante no abusar y consultar a tu doctor de los efectos secundarios que la Aspirina te puede causar. El convivir con una Químico Farmacéutica me ha enseñado a no abusar ni auto recetarme medicamentos que hasta pueden poner en riesgo la vida cuando conduzco moto. Por ejemplo, la aspirina puede bajar la temperatura del cuerpo. Los motoristas que usen la aspirina para calmar algún dolor también se estarán enfriando. Adicionalmente, la Aspirina actúa como anti-coagulante (algo que hay que preocuparse si uno sufre un accidente porque puedes sufrir hemorragias graves debido a las heridas. Algunas marcas de Aspirina contienen cafeína (que se agrega para que la Aspirina haga efecto más rápido) que puede en algunos casos hasta elevar tus niveles de ansiedad y estrés cuando estés cansado.


    La comida rápida y las aventuras en moto son mala combinación. Trata de desayunar un cereal o huevos con tostadas, trata de sustituir un almuerzo grande por un snack liviano y sano. La cena debiera incluir una ensalada un plato liviano de pasta. Si todo esto imposible mi pensar es
    “si no puedo comer sano al menos trato de comer liviano” considera escoger un sándwich freso recién hecho tipo Subway en lugar de una hamburguesa escurriendo de grasa.

  • Empaca sabiamente y mantén tus artículos personales a la mano En lo personal uso un tankbag o una bolsa trasera sobre el sillón donde pongo el protector solar, gotas para los ojos, una linterna, un calibrador de presión, mapas y otras cosas esenciales para mantenerlas a la mano durante el viaje. Si estos artículos no están a la mano, lo más probable es que nunca los usaras. Desgraciadamente esto lo aprende uno por la piel… ¿alguna vez te has puesto el casco con una quemada de cara por no haberte puesto protector solar? Que te pase una vez y nunca se te va a olvidar embadurnarte de protector solar para no sufrir el dolor y ardor que un poco de sol te pueden causar.

    Contrario a esto, los papeles de la moto y datos de seguro recomiendo que los guardes en un lugar de tu equipaje donde estarán seguros y secos ante cualquier eventualidad. Asumiendo que estos solo los usaras cuando hables con la ley, tenerlos guardados en un lugar de difícil acceso te da tiempo suficiente mientras los encuentras, de platicar con el agente y convencerlo que eres un humano y no un motorista loco y desquiciado.

  • Mantenimiento y accesorios de la moto Por último, nunca instales accesorios o realices mantenimientos de último momento en la moto sobre todo si son eléctricos. Recuerda a Murphy que dice que todo lo que puede salir mal, lo más probable es que salga mal. Si dejan algo malo lo más probable es que termines en la orilla de una carretera solitaria averiguando que dejaron mal. Siempre que te subas a la moto en la mañana revisa que nada este flojo o fuera de sitio, que los neumáticos tengan la presión recomendada y que el nivel de aceite este entre límites.

Recuerden, la idea es completar el viaje, disfrutar cada momento y no morir en el intento. Saludos!

miércoles, 15 de abril de 2015

La ilusión de comprar una moto…

Sobre todo si es una usadita que vas a adquirir por los recuerdos que te trae o por lo que fue en su tiempo. Gracias a dios aprendí mi lección de re-constructor de autos… unos cuantos VolksWagen y una Suburban me enseñaron que se requiere mucho dinero para dejarlos como uno se lo imagina, para luego terminar con la reconstrucción más cara de la historia de un auto que no vale nada.

Admiro muchísimo a los constructores de motos personalizadas por poder administrar un proyecto de estos. Desde la fase de diseño, donde me imagino ha de ser una de las fases de mayor satisfacción de la misma magnitud que montarte en la moto terminada por primera vez para salir a probarla.

Seguro esta gente jugó mucho Lego de pequeño ya que son capaces de tomar diferentes piezas de muchos modelos de motos para lograr un concepto único con el cual muy normalmente se identifican y defienden a capa y espada.

Creo que estoy a punto de embarcarme en una reconstrucción, por el placer de hacerlo. esta vez, a diferencia de la última vez que lo hice con la Canalla de la Volky o la experiencia inolvidable de la Coronela Suburban, lo haré yo personalmente. Aún no se que voy a hacer, aun no se si soy capaz, pero hay muchísimas decisiones que tomar; si la restauro a su antigua gloria o si construyo sobre lo que queda una moto que venga mas con mi forma de vida.

Tengo ganas de hacer algo singular con esa moto. Tengo ganas de empezar y sobre todo tengo una ilusión tremenda de trabajar en el proyecto y darle una vuelta de medio continente cuando termine. Dijera uno de nuestros cantautores nacionales: !Tengo ganas de tener ganas!

Siempre he sido de los que le quita piezas a las motos porque creo que sobran. Me gusta el motorismo de máquinas puras y simples, que cumplen su cometido y llenan a cabalidad los estándares que el constructor y su imaginación han planteado.

Tengo el gusto de participar, aunque sea virtualmente, con el grupo de motoristas GUATEMALA WRENCH CREW donde he aprendido que la moto perfecta es la que uno fabrica. Me han enseñado que nada es perfecto y que todo puede mejorarse en función del objetivo del proyecto. Me entusiasma la pasión que cada uno de los compañeros ha puesto a sus bellas motos. Liderados todos por Juan Carlos Mendo y sus apóstoles que nos contagian de ideas que suenan descabelladas y al final resultan unas verdaderas obras de arte.


José del Busto R.